Esta agridulce cinta, remake del film italiano “Stanno tutti bene” (1990), cuenta con el aliciente de ver a Drew Barrymore como lesbiana-en-el-armario (no por mucho tiempo) y madre de un bebé. Su novia no es otra que la Shane de “The L Word”, en un pequeñísimo papel (vemos más su espalda que su cara).

Durante la promoción de la cinta, Robert De Niro confesó que su padre, conocido pintor, se declaró gay en los años cuarenta y abandonó a su mujer (artista y poeta) y a sus hijos. De Niro se crió sin una figura paterna. Parece ser que su padre tuvo relaciones con el escritor Tennessee Williams y con el pintor Jackson Pollock.