Category: bisexualidad


…tal vez un spin off, proximamente? ūüėÄ


Hay iconos que no pasan nunca de moda. Greta Garbo es un claro ejemplo de mujer independiente, misteriosa, inalcanzable y, al mismo tiempo, vulnerable y tímida.

Pocos personajes de su corta filmograf√≠a la describ√≠an como mujer sometida al var√≥n o gal√°n de turno. Era ella la que tomaba las riendas de la situaci√≥n, algo muy moderno en los a√Īos 30. Me gusta especialmente en “La Reina Cristina de Suecia” y “Ninotchka”.

Greta Garbo ríe y no se moja Р20minutos.es.

Continuación de la historia entre Katherine y Robin.

Admirada por la que suscribe desde los tiempos de la a√Īorada serie “Playa de China”, Dana Delany sorprende a la sociedad americana que sigue “Mujeres Desesperadas” con este beso:

Fuente:

Esther cerró la puerta suavemente. Maca no la había vuelto a besar antes de marcharse, pero su mirada lo decía todo. Sonreía con los ojos, casi emocionada.
 
Volvi√≥ a la cama, la habitaci√≥n iluminada por el sol de la tarde. Vaya facha, pens√≥, al verse reflejada en el espejo. A√ļn iba en pijama.
 
No ten√≠a sue√Īo. Se tom√≥ una cucharada de jarabe pero, m√°s que n√°usea, lo que sent√≠a ahora eran mariposas en el est√≥mago.
 
Intentó recordar el día que conoció a Maca. Todo empezó con mal pie, ese día le habían fallado dos enfermeras, esperaba a una nueva y estaba hasta arriba de trabajo. Metió la pata hasta el fondo cuando confundió a Maca con la nueva enfermera. Pensándolo bien ahora, no daba el tipo, parecía acostumbrada a dar órdenes.
 
Pasada la verg√ľenza por el patinazo, Esther sinti√≥ curiosidad por la reci√©n llegada. Era atractiva, diferente. Y muy guapa. Esther siempre hab√≠a sentido debilidad por cualquier tipo de belleza.
 
Gracias al curso de cocina que hicieron juntas, empezaron a frecuentarse dentro y fuera del hospital. A Esther la llenaba de orgullo estar a su lado, ver que más de uno se giraba al verla pasar. Sí, era un poco pija, lo cual le hacía pensar más de una vez porqué pasaba tanto tiempo con ella. A veces se hacía la misteriosa y prefería no hablar de sí misma, dejando que Esther llevase toda la conversación. Menos mal que Teresa le iba poniendo al día si se enteraba de algo relacionado con Maca.
 
Esther se preguntaba muchas veces qu√© le atra√≠a de ella. Su elegancia innata, su seguridad aplastante, ese puntito borde que le hac√≠a tanta gracia… Pero tambi√©n la delicadeza y el cari√Īo con que se entregaba a sus peque√Īos pacientes.
 
Maca la hab√≠a besado! Esther no sent√≠a el suelo bajo los pies. Intent√≥ racionalizar la cosa. Ella, que hab√≠a salido s√≥lo con chicos, se sent√≠a atra√≠da por una mujer… Quiz√°s era el momento de dar un cambio radical a su vida. Siempre hab√≠a sido abierta de mente, m√°s de una vez se hab√≠a dicho a s√≠ misma que aceptar√≠a cualquier tipo de amor, viniera de quien viniera, hombre o mujer. Bueno, el momento hab√≠a llegado, y Esther se sent√≠a un poco al borde del precipicio, pero tambi√©n muy feliz.
 
Un nuevo mensaje del m√≥vil la hizo sobresaltarse. Era de Maca. Esther se sonri√≥ y dej√≥ pasar cinco segundos antes de leerlo. “Espero que est√©s mejor, y que no te haya incomodado lo del beso. Nos vemos ma√Īana?”
 
“Ma√Īana?” Quer√≠a verla YA! Pero supon√≠a que Maca no quer√≠a forzarla a nada, dando tiempo al tiempo.
 
“Estoy mejor, gracias, pero no gracias al jarabe ūüėÄ Creo que ma√Īana podr√© venir a trabajar. Un beso”. Esther volvi√≥ a sonreir mientras pensaba en Maca. S√≠, ten√≠a que volver al trabajo al d√≠a siguiente.
 
Maca estaba sola en el gabinete, acabando algunos informes. Leyó el mensaje de Esther, le encantó la broma del jarabe. Miró a través de la ventana, empezaba a oscurecer. Tenía ganas de verla. Cuál sería el siguiente paso a dar? No quería meter la pata con ella, y estaba nerviosa porque, como Azucena, Esther había compartido su vida sólo con hombres. Su antigua novia no tuvo nunca el coraje de dejar a su marido, hiriéndola profundamente. A Maca le gustaban las cosas claras, no era el tipo de persona de aventuras secretas y dobles vidas. Se había enfrentado a su propia familia con la bandera de la honestidad.

Esther llegó temprano al hospital. Teresa ya estaba allí y hablaron del día anterior.
 
РYa me dijo Maca que ayer se pasó por tu casa.
РSí, es un encanto. Me trajo un jarabe.
РEn serio? Eso no me lo dijo. Parecía un poco ausente.
РAh, sí?
РSí. No tenía ganas de hablar. Eso, o es que no se quiere hacer con los pobres!
– Ja ja, qu√© tonter√≠as dices! Si es muy maja…
РQuién es maja? Maca estaba detrás de Esther, con el casco en la mano. Sonrió divertida ante su cara de asombro.
– Esto… Cristina, la enfermera nueva.
– Ya veo… Te encuentras mejor?
РSí, gracias. Esther no sabía muy bien qué decir, le molestaba la mirada curiosa de Teresa. Voy a cambiarme.
РSí, yo también. Buenos días, Teresa.
– Hola, Maca. Un mensajero acaba de traerte un sobre y un juego de llaves. Te mudas de casa?
РNo, son de una casita en la sierra, es de mis padres. Me apetecía volver por allí.
– Ya sali√≥ la ni√Īa pija, brome√≥ Esther, y√©ndose al vestuario de enfermeras. Oy√≥ la risa de Maca detr√°s suyo.
 
A media ma√Īana, Maca encontr√≥ a Esther prepar√°ndose una manzanilla en la cafeter√≠a.
 
– Vaya, ya veo que le das a las drogas duras!
РJa ja! Sí, necesito un pelotazo para aguantar el día.
– Pues yo necesito un cambio de aires este fin de semana… Esther, te gustar√≠a venir conmigo a la sierra?
– Pues… no s√©…
РEs un sitio precioso, tranquilo. Puedo traer el coche el viernes por la tarde e irnos cuando acabemos el turno, qué me dices?
РDéjame que lo piense un rato, vale?
– Bueno… pero me har√≠as muy feliz si vinieras. Es posible que nieve, aqu√©llo es precioso en invierno. Maca la mir√≥ fijamente, sonriendo.
РDe acuerdo, vendré contigo. Pero de esquiar nada, que soy muy patosa.
– No te preocupes, me apetece estar al lado de la chimenea, charlar de nuestras cosas…
 
Ambas sonrieron abiertamente, sin dejar de mirarse. Esther sintió que le flaqueaban las piernas, así que fue un alivio que la llamaran a cortinas.

Algunos de sus poemas traducidos en inglés: poems

Memory

Quietly I want to thank my fate:
never shall I be completely without you.
As a pearl grows in an oyster,
so inside me
your dewy essence sweetly grows.
I finally one day I have forgotten you –
then will you be blood of my blood,
then will you and I be one –
it is in the power of the gods.

El futuro es bisexual

Seg√ļn el onc√≥logo italiano Umberto Veronesi, uno de los m√°s famosos cient√≠ficos de Europa y candidato al premio Nobel, el mundo evolucionar√° claramente hacia un modelo √ļnico en el que predominar√° la bisexualidad.

La explicación del asunto sería la siguiente: El hombre no debe luchar como antes por la supervivencia suya y de la especie y produce, por tanto, menos hormonas andrógenas. La mujer, que vive una revolución que la afirma cada día en nuevos roles, también hace en su organismo menos estrógenos. Así los órganos de la reproducción se van atrofiando lentamente.

Adem√°s, ahora, con el desarrollo de la fecundaci√≥n artificial y las clonaciones, el sexo no es el √ļnico camino para la procreaci√≥n.

Veronesi cree que el sexo seguir√° siendo una realidad pero “como gesto de afecto y no como v√≠a a la reproducci√≥n”. No ser√° ya importante si elegimos hacerlo con una persona del mismo sexo o no. Veronesi dice que la “revoluci√≥n sexual” ya comenz√≥, y es biol√≥gica y cultural. Pero para que tenga m√°s consistencia, deberemos esperar otras dos o tres generaciones.